El pasado fin de semana la Fórmula 1 debió atravesar dos situaciones bien diferentes, mientras que el Circuito de Silerstone, Fernando Alonso lograba la primera victoria de la temporada en una intensa carrera, fuera de la pista surgían cientos de problemas en torno a la limitación del uso del difusor soplado, que se ha convertido en uno de los puntos que más perjudican a la Fórmula 1.
Aunque la raíz del problema esta en la decisión de la FIA de aprobar una norma que nacía con el fin de cortar las alas de un equipo que habiía presentado el mejor coche de la parrilla, pues evidentemente a la Federacion no le hace gracia que el Mundial se resuleva tran pronto, por lo que desde el punto de vista deportiva puede ser una desición errónea, aunque desde lo comercial puede tener algún fundamento.
Silverstone ofreció una carrera sumamente interesante, con un Ferrari que en Nurburgring deberá pasar un nuevo exámen para confirmar que la mejora y la victoria lograda en el Gran Premio Británico se debe al trabajo de Maranello y no a la limitación del uso del difusor soplado, que como pudimos ver, afecto más a Red Bull.





